investigaciones especiales

Se confrontan reporteros con autoridades por secuestro de ´Goyo´

Gina Domínguez, la titular de Comunicación Social del Gobierno de Veracruz fue la única librada de la ola de impugnaciones y recriminaciones por parte de la prensa local. A un lado, el alcalde Joaquín Caballero; el Secretario de Gobierno, Erick Lagos; el Procurador Amadeo Flores y el fiscal Enoc Maldonado. (Foto Sergio Balandrano)

En medio de un clima de linchamiento político a base de reclamos, los periodistas de Coatzacoalcos entregan oficios al Gabinete de Seguridad estatal exigiendo la localización con vida del fotorreportero Gregorio Jiménez. Las autoridades estatales se negaron a litigar en los medios de comunicación y pidieron respetar derechos de secrecía para no entorpecer las investigaciones. 

por Jorge Cáceres

Coatzacoalcos, Ver.- Ya eran más de las 23:00 horas, minutos más sería la medianoche. Y el segundo en pararse de la silla fue el Procurador Amadeo Flores con su caminar rápido, dirigiéndose hacia la salida. La reunión con la prensa local había terminado y el Fiscal Enoc Maldonado le seguía al paso.

-Oiga, la versión extraoficial que se ha filtrado es que hay ya tres detenidos. ¿Cuántos han sido citados a declarar por el secuestro de Gregorio?.- le cuestioné.

– “La única información válida es la que sale de la Procuraduría; cualquier otra información la negamos. No podemos dar información”, respondió Enoc Maldonado, fijando su mirada en mi vestuario. Discerniendo a qué medio informativo pertenecía.

– Pero al menos dígame, ¿hay ya detenidos? Y silencio solo obtuve como respuesta. ¿Hay detenidos?, insistí. Literalmente, salió corriendo: su jefe Amadeo Flores ya estaba a la salida y se disponía a bajar las escaleras.

El Procurador Amadeo Flores tenía prisa, visiblemente de mal humor. Su rostro enjuto. Y cómo no, si minutos antes había recibido todo un alud de cuestionamientos, de recriminaciones, de exigencias por parte de reporteros que exigían la localización con vida de su compañero de trabajo Gregorio Jiménez, quien fue secuestrado por encapuchados en Villa Allende, Coatzacoalcos, en su propio domicilio el pasado miércoles.

Amadeo Flores y el fiscal Enoc Maldonado solo los vi partir; así, sin que ningún medio informativo les cerrara el paso. Desilusionado, volví al escenario donde se desarrolló la supuesta conferencia de prensa o mesa de trabajo. Y pronto algo llamó mi atención. Vi con sorpresa que todos los trabajadores de los medios de comunicación local estaban dialogando con Gina Domínguez, la directora de Comunicación Social de Gobierno del Estado.

Sí, era Gina Domínguez, delgada, con su cabello teñido de castaño cobrizo. Una bufanda azul cubría su garganta. Su atuendo en realidad era sencillo, unos jeans y modesto saco blanco. Contrastante a comparación de los finos trajes vestidos por sus compañeros del Gabinete. Nada que ver con el vestuario elegante del Procurador, quien vestía a saco y zapatos lustrados; o el pelo relamido del Secretario de Gobierno, Erick Lagos, también vestido a saco. Ellos de finos traje, aunque sin corbata. Era poco tiempo para que el reloj marcara la medianoche.

Con pancartas, con lonas, el gremio periodístico aprovechó la conferencia de prensa con el gabinete de seguridad para reprochar lo que consideran una pésima actuación del Gobierno del Estado en base al secuestro de su compañero Gregorio.

Con pancartas, con lonas, el gremio periodístico aprovechó la conferencia de prensa con el gabinete de seguridad para reprochar lo que consideran una pésima actuación del Gobierno del Estado en base al secuestro de su compañero Gregorio. (Foto Sergio Balandrano)

Aunque quizás Gina Domínguez no era la más llamativa en vestuario pero sí fue la de mayor influencia y atracción que ejercía hacia los medios. Todos los comunicadores alrededor de ella. Ahí se veía su poder, su convocatoria, por algo le apodan “La Gobernadora”. En realidad, durante los minutos que había durado la ¿conferencia de prensa? Nadie se había atrevido a vociferarle o reclamarle. Y es que ella misma, sabe lo que representa:

-“Me atrevo a hablar en nombre del Gobernador que cualquier medida concreta, que ustedes nos digan qué debemos de hacer para garantizar su integridad en el ejercicio de su profesión, pues lo vamos hacer”, dijo Gina Domínguez, titular de Comunicación Social.

Sí. Pocos funcionarios del gabinete como ella, como “La Gobernadora” que puede jactarse de decir que ella habla en nombre del Gobernador Javier Duarte. En su participación discursiva, Gina Domínguez había ofrecido a los reporteros de Coatzacoalcos que se creara una mesa de trabajo para garantizar la seguridad física de los reporteros de la sección policiaca, conocida como la nota roja.

El punto álgido realmente había empezado desde mitad de la reunión, ya se anticipaba que la conferencia de prensa sería tensa cuando varios grupos de reporteros sacaron mantas de protesta, lonas, exigiendo justicia.

El Jefe de Información del Liberal del Sur añadió más calor a la fría noche cuando insinuó al Procurador de Justicia que si renunciaría ante el fracaso de las autoridades judiciales por esclarecer los crímenes y desapariciones de periodistas en Veracruz.

“Todos los casos han sido atendidos y han sido solucionados”, respondió Amadeo Flores. “En el caso de Regina detuvimos a una persona, incluso fue sentenciada a 37 años de prisión en el juzgado de segunda instancia”, dijo.

“(…) En los demás casos se está trabajando, nosotros hacemos el trabajo conforme a Derecho. Conforme lo que señala nuestras normas legales. Recuerde que aquí estamos en un estado de Derecho, todos tienen derecho a defenderse. Las partes que nosotros consignamos tienen derecho a defenderse, ya será el juez que determine. No tenemos la verdad absoluta”.
El Procurador lucía serio y entorpecía al hablar, al responder las incriminaciones. Difícil era saber si mantenía prudencia o solo contenía un enojo.

-¿Esta investigación lo pone nervioso?.- insistió el mismo Jefe de Información de El Liberal.
– “He hecho miles de investigaciones”, respondió, tajante, ya fastidiado el Procurador. Volvió la cara hacia otro lado, cortando ya toda comunicación más con aquél interlocutor.

Pero los periodistas estaban con el ánimo encendido.

En medio de protestas, reclamaciones en voz fuerte por parte de reporteros, el Secretario de Gobierno Erick Lagos tuvo que apaciguar los ánimos. Pero solo lograba encender otra mecha más.

En medio de protestas, reclamaciones en voz fuerte por parte de reporteros, el Secretario de Gobierno Erick Lagos tuvo que apaciguar los ánimos. Pero solo lograba encender otra mecha más.

Al menos aquellos comunicadores que se atrevieron y pudieron no solo hablar, sino impugnar. Le recriminaron al Procurador que había puesto al mismo fiscal del Caso Regina para recuperar a ´Goyo”. Y lo negó. Pero aún inconformes, insistieron. Ahora con el argumento que el fiscal que llevaba el caso del secuestro de ´Goyo´había resultado positivo en una prueba de dopaje.

Enoc Maldonado, el fiscal que se había mantenido al margen con su semblante serio, ahora abrió los ojos, la boca y una ligera sonrisa, burlona. Se notaba sorprendido de las acusaciones en su contra. Y a pocos metros de él.

El Procurador Amadeo Flores respondió: “No sé de dónde sacan esa información, por eso hay tantos problemas, por eso la gente no confía en lo que hace la autoridad porque se distorsiona la investigación”.

Y volvió al tema: “Tenemos la certeza de que vamos a encontrarlo (a Gregorio); vamos en la vía correcta. Pero ésta es una investigación seria, no podemos decirles porqué apareció pronto la secuestrada de Agua Dulce, nosotros no intervenimos ni siquiera supimos qué pasó”.

Y las preguntas y recriminaciones sonaban por doquier, los reporteros estaban inquietos. Enervados. Irritados, insistían en sus recriminaciones.

“Vamos por partes”, atajó el Procurador. “Porque ya han hecho muchas preguntas”, dijo Amadeo Flores.

El Fiscal Enoc Maldonado avizoró dos líneas de investigación del secuestro de Goyo. Se reservó más información por la secrecía de las investigaciones. (Foto Sergio Balandrano)

El Fiscal Enoc Maldonado avizoró dos líneas de investigación del secuestro de Goyo. Se reservó más información por la secrecía de las investigaciones. (Foto Sergio Balandrano)

Pero no hubo tregua, una reportera sacó otra nueva recriminación: el tiempo de respuesta de las fuerzas de seguridad pública, que habían actuado casi dos horas después de haber sido denunciado el secuestro de su compañero. El tono de exigencia subía de nivel, más bien los reporteros no buscaban respuestas sino querían desahogarse ante la impotencia de desconocer el paradero de su amigo fotorreportero… o sino, más bien aquello era un simple linchamiento. Un linchamiento del pueblo.
Hasta que el Secretario de Gobierno, Erick Lagos, apacigüó, recuperando el micrófono.

Tomó la voz: “Les quiero pedir que preservemos la secrecía de las investigaciones; dejen que se lleve a cabo las investigaciones correspondientes. No vamos a ganar nada, permítamente, no vamos a ganar nada haciendo aquí un interrogatorio en donde el señor Procurador ni los que están aquí al frente tenemos alguna responsabilidad.

“Nuestra única responsabilidad es que somos el gobierno del estado y debemos garantizar la seguridad de todas y todos. Por eso estamos aquí, quisiéramos que no se cometiera ningún delito. Pero Veracruz es un estado de 8 millones de veracruzanos: es imposible que cada uno tenga una guardia de seguridad; sin embargo el Gobernador está haciendo acciones valientes y decididas. Yo les pido que nos den la confianza de lo que estamos haciendo lo correcto”, dijo, Erick Lagos.

En realidad el Secretario de Gobierno solo había encendido otra mecha, esta vez de la reportera Romana Ortega quien le llamó mentiroso, sí, ahí frente a su persona, al mismo Secretario de Gobierno. Le llamó mentiroso pues según ella, el Mando Unico había llegado al lugar del siniestro dos horas después y que, si no podían con las investigaciones, que renunciaran para que dejaran a otros “hacer la chamba”.

Pronto aquello se volvió otro cisma de descalificaciones, de exigencias. No dieron oportunidad al Secretario de Gobierno de responder las recriminaciones. En una pausa, por fin pudo recuperar el micrófono y volvió a defenderse, defender todo el sistema de Gobierno Estatal.

“Yo sé que dudan”, comentó Erick Lagos. “Por condición humana sé que ustedes dudan de las autoridades, pero demos un voto de confianza a los que estamos de este lado. No les vamos a fallar”, espetó.

La directora de Comunicación Social Gina Domínguez ya había observado el reloj de su muñeca. Durante la reunión, se había parado de su asiento un par de veces, hablando en privado por su celular. Algunos otros funcionarios estatales, ubicados atrás de sus jefes, estaban como perdidos de esta función al estar mandando mensajes, pines, a través de sus blackberrys.

No fue hasta que la “Gobernadora” se paró de su asiento, cuando los demás integrantes del Gabinete – Erick Lagos y Amadeo Flores- la secundaron, imitando sus movimientos. Intrínsecamente, Gina Domínguez ya había dado la definitiva señal: la conferencia de prensa, señores, había terminado.

Y el segundo en pararse de la silla fue el Procurador Amadeo Flores con su caminar rápido, dirigiéndose hacia la salida. Ya eran más de las 23:00 horas. Lo seguía su fiscal Enoc Maldonado, todos ellos rumbo hacia la salida. Pero a Gina Domínguez todavía le faltaba atender todo ese remolino de reporteros en torno suyo, sí, con ese trato especial de los medios sapientes que en ella residía un fáctico poder, su poder como “La Gobernadora”.

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