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Braskem-Idesa vendería energía eléctrica a industrias

Vista áerea de las secciones industriales que conforman el proyecto petroquímico Etileno XXI ubicado en Nanchital, Veracruz.

La empresa mexicano-brasileña podría exportar hasta un 35 % del total de su producción de energía eléctrica de 145 Megawatts, equivale al excedente de su planta cogeneradora de electricidad.

Para el inicio de arranque de operaciones, tendrá que utilizar energía de la CFE hasta que pueda producir vapor y funcionen sus turbinas

Coatzacoalcos, Veracruz.- El consorcio industrial Braskem-Idesa diversificaría la comercialización de sus productos: no solo vendería polietileno de alta y baja densidad sino que además estaría en capacidad de exportar el excedente de su energía eléctrica producida a través de su planta cogeneradora.

De acuerdo a Rubén Hernández, coordinador de ingeniería y proyectos de Etileno XXI, los clientes potenciales de energía eléctrica podrían ser las industrias asentadas en el corredor industrial de Coatzacoalcos como Cryo-infra, Celanese o Idesa, incluso hasta la misma Comisión Federal de Electricidad y así reducir el déficit.

Rubén Hernández, ingeniero de Etileno XXI, en la coordinación de proyectos.

Rubén Hernández, ingeniero de Etileno XXI, en la coordinación de proyectos.

La exportación de energía eléctrica a consumidores industriales sería bajo el esquema de porteo en el cual se utiliza la infraestructura de la Comisión Federal de Electricidad para vender la energía de Braskem-Idesa producidad de su excedente de la planta cogeneradora, mediante un previo acuerdo comercial.

«La ventaja que tiene el consumidor final es que nuestra energía eléctrica es más económica, más barata porque está cerca del suministro. Exportaríamos el 30 % de 145 MegasWatts», reiteró el ingeniero Rubén Hernández, de Etileno XXI.

Sin embargo, el coordinador de ingeniería y proyectos de Etileno XXI aclaró que la venta del excedente de energía solo podría realizarse luego de 2 años de operación de la planta.

Durante el arranque de la planta industrial de Braskem-Idesa, la empresa mexicano-brasileña tendrá que consumir electricidad de la Comisión Federal de Electricidad, en la Subestación eléctrica Mina II ubicada en Ixhuatlán del Sureste y cuya energía viene a través de una línea de 400 kv.

«Cuando empecemos arrancar toda la planta vamos a necesitar la energía de la CFE; hasta que  la planta empiece a producir vapor, agua y otros insumos, en ese momento nosotros vamos a echar andar nuestra planta de cogeneración. En ese momento las turbinas van a operar, cortaremos las líneas de la CFE y electrificaremos toda la planta por medio de la cogeneración», explicó Rubén Hernández.

Cuando ya empiece a funcionar su planta co-generadora de energía, Braskem-Idesa tendrá un ahorro en el costo de consumo de energía eléctrica en el que incluso podrá exportar su excedente eléctrico a otras empresas, con precios inferiores a las tarifas de la Comisión Federal de Electricidad.

Vista áerea de la subestación Mina II y la línea de transmisión de 400 kv para que Braskem-Idesa pueda arrancar operaciones en el 2015.

Vista áerea de la subestación Mina II y la línea de transmisión de 400 kv para que Braskem-Idesa pueda arrancar operaciones en el 2015.

«Podremos vender energía a otros consumidores potenciales que requieran electricidad. Cuando tengamos un excedente pues podremos exportar; pero por lo pronto el plan es ser autosuficiente en generar electricidad para toda la planta. Podríamos exportar hasta.40 megawatts, pero sería hasta el 2017, dos años después del 2015 cuando arranquemos operaciones», añadió.

«Nuestra planta está orientada a la producción de plásticos: la producción de energía es simplemente cuando  tengamos un excedente, que es cuando uno ya lo puede vender y obviamente a un precio menor, a un precio más competitivo”.

Con la capacidad de generación de electricidad que tendrá Braskem-Idesa se podría alimentar el suministro eléctrico a toda la ciudad de Coatzacoalcos, dijo. «Para que se den una idea de la magnitud de energía que podemos producir”, acotó.

El coordinador de proyectos e ingeniería de Braskem-Idesa recordó que es más barata la tarifa de electricidad de extra alta tensión porque se requiere menos infraestructura, a comparación de las tarifas residenciales domiciliarias, que utiliza mayor equipamiento hasta llegar a los hogares,

«Las tarifas de los industriales es más barata porque prácticamente sale desde el generador hacia la distribución.Pagaríamos menos tarifa que una tarifa doméstica pero por la cantidad qye consumiremos obviamente pagaremos más”, señaló.

El cracker de etileno de Braskem-Idesa está proyectado arrancar operaciones en el tercer cuarto del año 2015, con una capacidad de producción de un millón 50 mil kilo-toneladas al año.

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