investigaciones especiales

Hallan más de mil restos óseos, 12 celulares y 29 videocassettes en casa de Andrés N

TOLUCA, Méx., (EL UNIVERSAL).- En la casa de «El Chino», como se conoce a Andrés «N», feminicida serial de Atizapán de Zaragoza, aparte de mil restos óseos, fueron localizados 12 celulares y 12 chips, 29 cassettes con grabaciones, y hasta el momento se sabe que tiene otra vivienda a sólo unos pasos de la casa donde fue hallada Reyna, su última víctima, de acuerdo con datos de la Fiscalía General de Justicia del Estado de México (FGJEM).

Los cassettes localizados son 28 de formato miniDV y un VHS, rotulados con nombres de mujer, de los que aún no se revela el contenido. En la casa han localizado collares, botas y zapatos de tacón.

De acuerdo con las autoridades, pese a que fueron localizados los celulares, todavía no saben a quién pertenecen, pues si bien podrían ser de las víctimas de «El Chino», por el momento, la fiscalía mexiquense tramita un permiso ante la autoridad federal para poder extraer la información de los aparatos, toda vez que por ley no pueden acceder a ellos.

Además, a raíz de las investigaciones y diligencias en el lugar ubicado en Lomas de San Miguel, se sabe que Andrés «N» tiene otra vivienda en la misma calle Margaritas, donde actualmente se llevan a cabo los trabajos por parte de las autoridades.

Según información de las autoridades, este hombre llevaba 40 años viviendo en el Estado de México, aunque es probable que sea originario de Oaxaca.

Personal de la institución continúa las excavaciones junto con policías de investigación, ministerios públicos, especialistas antropólogos y arqueólogos forenses, genetistas, peritos en criminalística, odontología, medicina legal y fotografía, además de bomberos, policías municipales y personal del ayuntamiento de Atizapán.

Para la FGJEM lo primordial es avanzar, concluir con los peritajes en la vivienda donde se encuentran los mil 137 restos óseos, lo que llevará al menos dos meses de trabajos, pues en cada área de la vivienda en donde se han localizado pertenencias de las víctimas, como las identificaciones, bolsas, zapatos, vestidos, blusas y otros objetos, se realizan diligencias específicas.

Luego de un acercamiento con la Fiscalía Central para delitos de Género de la FGJEM, familiares de algunas de las posibles víctimas aportan material genético para realizar la confronta con los restos óseos y otras pruebas recabadas en el lugar, con la finalidad de identificarlas.

Hasta el momento, familiares de cinco jóvenes se han acercado con las autoridades tras reconocer sus identificaciones en los medios de comunicación. Se trata de Flor Nínive Vizcaíno Mejía, quien fue mesera en el bar El Barrigón en Tlalnepantla, lugar de donde desapareció y quien fue reconocida por su tía Norma, al ver su identificación por televisión.

Rubicela Gallegos, una joven de Monterrey, quien se mudó a la Ciudad de México junto con su hijo, desapareció en Tlalnepantla mientras trabajaba en una empresa de reparto; su padre emprendió la búsqueda de su hija desde 2019 y las autoridades se comunicaron con él luego del hallazgo de la credencial de su hija dentro de la casa de Andrés.

Además, Norma Jiménez, a quien también conoció en el mismo bar de Tlalnepantla, en 2012, y Berenice Sánchez, que de acuerdo con lo declarado por el feminicida, las conoció hace 20 años y de quienes también encontraron credenciales.

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