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«Coatzacoalcos era puro arenero»; Don Esteban relata Siglos de Historia Local

AUTOR DEL LIBRO, HISTORIADOR

A sus 93 años de edad, Don Esteban Urbina Romero publicó una exhaustiva investigación acerca los orígenes de la ciudad desde que era puro médano costero, la Isla Juliana

/ JORGE CÁCERES /

COATZACOALCOS, VERACRUZ.-

AUTOR DEL LIBRO

Don Esteban Urbina Romero está a unos años de cumplir un siglo de edad… tiene 93 años y ha sido testigo de toda la evolución de la ciudad en donde creció desde que tenía 4 años. En su libro, aborda la historia de su amado Coatzacoalcos.

Le costó más de tres años poder escribir este libro que describe la Historia de su ciudad, sus anécdotas, vivencias, leyendas antigüas. Con el ejemplar en sus manos de Mi Ciudad entre Los Médanos Costeros de la Isla Juliana, Don Esteban recoge siglos de Historia de la ciudad y puerto de Coatzacoalcos a través de un viaje de 255 páginas.

El libro que fue impreso este año, gracias al patrocinio e intervención del alcalde Víctor Carranza a través de la Jefatura de Cultura, la Maestra Alba Malpica Caballero, se logró resumir siglos de historia de la ciudad desde que era solo una Isla, la Isla Juliana o La Barra – como dice Don Esteban – hasta convertirse en la capital de la industria petroquímica del país.

El autor de Mi Ciudad entre Los Médanos Costeros de la Isla Juliana obsequió en mayo pasado un ejemplar bibliográfico de este trabajo de investigación al profesor Amado Jesús Cruz Malpica, hoy presidente municipal electo de Coatzacoalcos, cuando realizó un recorrido proselitista en la Colonia Luis Echeverría, cuando estaba aún como candidato.

Durante varios minutos, don Esteban Urbina Romero dialogó con Amado Jesús Cruz Malpica, quien es amante de la cultura y los libros en particular, acerca la Historia del municipio y posteriormente le entregó un ejemplar autografiado.

LE ENTREGÓ UN EJEMPLAR A AMADO CRUZ MALPICA.

«Hice este libro por las vivencias que yo tuve, desde que yo era niño en Coatzacoalcos», explica en entrevista, Don Esteban Urbina Romero, autor de la investigación.

«Antes Coatzacoalcos eran puros areneros», recuerda con nostalgia. «Subíamos a las calles, que en verdad eran puros areneros. Me trae gratos recuerdos, después en 1941 Petróleos Mexicanos impulsó la exploración y explotación de las brigadas sismológicas y yo fui a trabajar a Jonuta», dice.

Para hacer esta investigación, a su edad, don Esteban se basó en recortes periodísticos, en libros de historia e incluso en láminas didácticas escolares. Todos sus escritos e imágenes lo pasaba a un cibercafé donde fue digitalizado para mandarse posteriormente a imprenta gracias a la intervención del alcalde Víctor Manuel Carranza Rosaldo.

En este libro, disponible en las Bibliotecas Públicas Municipales del Ayuntamiento, Don Esteban Urbina rememora el origen de la ciudad desde que era La Barra o la Isla Juliana… incluso aborda la época pre y post colombina.

«Coatzacoalcos se define en el año 1549 cuando el emperador Moctezuma le hace entrega a Hernán Cortés, conquistador de la Nueva España, el plano indicando el lugar más apto de todo el litoral del imperio mexicano para construir un puerto que lo es Coatzacoalcos», relata Esteban Urbina en su libro.

«Mi ciudad sobre las calientes dunas de la Isla Juliana -conocida como La Barra, desembocadura del Río Coatzacoalcos- después de la Conquista de los españoles se conoció como entonces como la Villa del Espíritu Santo», rememora.

«Los primeros pescadores en Coatzacoalcos eran los Olmecas, venían de Acayucan, de Jáltipan y Chinameca aquí hacían caravanas para venir a pescar», relata, con un hablar pausado debido a su edad. Ha padecido enfermedades crónicodegenerativas pero aún así se encuentra en plena lucidez. Incluso ya piensa en escribir otro libro.

De oficio marinero, laboró también en la Marina y en el Ejército Mexicano donde aprendió los valores patrios, el amor por su tierra y las más nobles virtudes de la constancia y disciplina.

«Tengo muchos recuerdos. Estoy haciendo otro libro que se llama las Aventuras de un Marino Extraordinario», explica. «Este libro lo terminé y estuve en Televisa San Angel hace 25 años para presentarlo en un programa de César Costa, él me recomendó con un productor de películas. Mi libro me lo rechazaron por falta de argumento, han pasado muchos años y lo estoy sacando nuevamente. Espero en Dios que tenga vida para terminarlo», dice.

«Yo estuve en la Armada en Veracruz, en el Castillo de San Juan de Ulúa… estuve también en el Ejército Mexicano en el Noveno Regimiento del Segundo Batallón de Tercera Compañía», dice. «A la edad de 4 años, mi mamá que es nativa de Matías Romero Oaxaca me trajo a vivir a Coatzacoalcos donde antes eran puros médanos», insiste.

Estuvo trabajando en la Marina unos años pero después se jubiló en la Secretaría de Hacienda como celador del resguardo aduanal. Estuvo en varios barcos veleros, camaroneros, navegando por todos los litorales y conociendo muchos puertos de todo el mundo. Tiene un gran vagaje cultural y eso se refleja en su dedicación por reproducir la cultura e Historia de su ciudad.

En su libro Mi Ciudad entre Los Médanos Costeros de la Isla Juliana, don Esteban presenta varias anécdotas históricas como «Porfirio Díaz quien fue preso en el Castillo San Juan de Ulúa y embarcado en un barco vapor Ipiranga del señor Pearson».

«El General solicitó los servicios de Pearson, era un ingeniero inglés dueño de un barco Ipiranga, barco al vapor donde regresaron a Porfirio Díaz a Inglaterra», asegura. «La empresa inglesa de Samuel Pearson contratada por Porfirio Díaz para los trabajos de ferrocarril Coatzacoalcos-Salina Cruz, nos heredó la ciudad que conformaban únicamente siete calles de Norte a Sur, la Lerdo, Zamora, LLave, Zaragoza, Juárez, Hidalgo y Malpica»

También describe el origen toponimia del río Coatzacoalcos, se le llama así por «Quetzalcóatl, el río Coatzacoalcos se denominó así por la muerte de este indio que quiso cruzar el río y se le volteó la canona donde iba él, según establece la Historia», detalla.

«El nombre del río Coatzacoalcos proviene del Rey Quetzalcoatl con su derrota por el Rey Tezcatlipoca, el genio del mal, rey de la noche, Quetzalcoatl huye rumbo a Yucatán, al cruzar por la parte más angosta la canoa o cayuco de remo, se volcó, cayendo Quetzalcoatl al agua, a consecuencia de los muchos remolinos que se forman por las vueltas del río», describe en su libro.

Don Esteban Urbina Romero detiene unos minutos la entrevista porque algo le ha llamado poderosamente la atención. Se trata de una imagen, una figurilla del segundo presidente nacional de México, Vicente Guerrero.

«Gracias a este hombre», señala con el dedo su imagen, «se hizo Coatzacoalcos. Vicente Guerrero en el año 1823 dió en donación la Isla Juliana desde el virreinato para poblar Coatzacoalcos».

«El 15 de octubre de 1823, el General Vicente Guerrero, presidente de México, firmó un acuerdo con los dueños de esos terrenos en donación para crear una población en el margen izquierdo del río Coatzacoalco0s, a la que se le conocía como La Barra»

«El primer nombre con el que se le conocía este lugar fue La Barra. En el año 1900 el Gobernador de Veracruz, Teodoro Dehesa, por un decreto eleva con categoría de Villa con el nombre de Puerto México y fue hasta el 1911 que el Gobernador interino León Aillaud quien heredó a la ciudad a la Villa de Puerto México.

«Mucha gente conocía este lugar como Puerto Niguas, esto se debía a que en esa época por lo regular en muchos hogares acostumbraba la crianza de marranos».

«Ya en el año de 1936 siendo Gobernador de Veracruz el licenciado Miguel Alemán Velasco Valdéspor decreto declara que la ciudad de Puerto México cambiara a Coatzacoalcos».

RECUERDA CON CARIÑO A SU ESPOSA.

PADRE, ESPOSO Y ABUELO EJEMPLAR

Viudo desde hace cinco años, don Esteban Urbina Romero posee 5 hijos, de los cuales tiene una hija que padece hidrocefalea y tiene seis nietos. En la sala de su hogar conserva la imagen de su esposa en un alta donde hay múltiples imágenes y símbolos religiosos, escabularios y rosarios denotan que son una familia muy religiosa, católica. Una familia de fe que les ha ayudado a combatir el aislamiento por la pandemia del Covid 19 y los infartos cerebrales que han padecido algunos miembros de su familia.

Siguen de pie. Y ya están pensando en promocionar el libro una vez que termine esta política de aislamiento social derivado del coronavirus. No se ha vacunado, pero su familia advierte que no piensan arriesgarlo si ya logró sobrevivir a lo peor, según dice su hija Concepción Urbina López.

Una vez que termine la pandemia, la familia espera pronto hacer una presentación del libro «Mi Ciudad entre los Médanos Costeros de la Isla Juliana» para que los porteños conozcan más sobre su origen, y al igual que Don Esteban, puedan enamorarse más de su ciudad, el amado Coatzacoalcos.

EL LIBRO

2 Responses to “«Coatzacoalcos era puro arenero»; Don Esteban relata Siglos de Historia Local”

  1. Pedro Julián Canche Galaz

    excelente información como podría entablar contacto

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