investigaciones especiales

Locatarios sobrevivieron la pandemia cambiando de giro

/ ESMERALDA VENTURA /

COATZACOALCOS, VER.-

Ante la caída en un cien por ciento de la venta de uniformes escolares y el cierre de al menos ocho negocios de este giro en la planta alta del mercado Coatzacoalcos por la pandemia de COVID 19, la comercialización de ropa para enfermeros y chefs es lo que sostiene a algunos vendedores para subsistir y no quebrar.

“La ropa de quirúrgico me ha levantado la verdad, en la enfermería hay bastante gente, los hospitales como están llenos últimamente, me han comprado, y como a ellos les da un incentivo creo el gobierno por combatir el virus, siempre vienen a comprar”, platicó el comerciante Francisco Javier Santiago Martínez.

Asimismo, dijo que la ropa para chef también es muy solicitada: “El mercado del chef es muy amplio en Coatzacoalcos porque hay mucha venta de comida a domicilio, usan el uniforme para estar protegidos, y se vende la comida, siempre se ha vendido.”

Francisco Javier Santiago Martínez señaló que a la semana apenas obtiene el 20 por ciento de lo que antes generaba con los uniformes escolares, lo que le da para comer e irla sobrellevando.

“Vendo alrededor de cuatro piezas de quirúrgico, ya es algo, unas tres o cuatro batitas, es como el 20 por ciento de lo que realmente vendía sin pandemia, ya me da para comer, no para pagar, sino para irla sobrellevando”, manifestó.

El comerciante de uniformes escolares de primaria, secundaria y preparatoria reconoció que en este año y medio de pandemia ha sido afectado en sus ventas casi en dos ciclos escolares por el cierre de escuelas y la enseñanza a distancia.

“Las ventas se me cayeron en un cien por ciento, porque quién te va a comprar un uniforme, la verdad no hay dinero, la gente se quedó sin trabajo y esa es la situación más difícil, y es que ni virtual los estudiantes usaban la playera porque la gente no tiene dinero para comprarla.”

Santiago Martínez aseguró que, tras 18 años de dedicarse a comerciar uniformes, este último ha sido el peor de todos para las ventas, y para reactivar su negocio, empezó a expender batas para dama, uniformes para enfermeras y para chefs, estos últimos son los que más vende.

Lamentó que entre seis y ocho negocios de sus compañeros hayan cerrado en este año y medio de pandemia, ya que se fueron a pique por las nulas ventas y no pudieron sostenerse.

“Yo le busqué por otra parte y ahí me estoy manteniendo, solo para eso; este ha sido el peor año de crisis, porque la gente no compra, nadie entra a la escuela, todos están en sus casas, dicen que este año entran, si lo hacen, pienso que van a empezar a comprar; unos dicen que sí, otro que no, pero los muchachos ya perdieron un año y no aprendieron nada”, comentó.

Debido al mandato del presidente Andrés Manuel López Obrador que a partir del 30 de agosto comenzarán las clases presenciales, Javier Santiago opinó que eso reactivaría su economía y además el coronavirus llegó para quedarse.

“Vamos a seguir viviendo con esta enfermedad ya, esta realidad ya vino para quedarse, no se va a ir y tenemos que seguir viviendo la vida, solo tenemos que seguir usando cubre bocas y el aseo de manos”, señaló.

En su local que se encuentra por la entrada de la avenida Benito Juárez, Francisco Javier Santiago Martínez ofrece un amplio surtido de camisolas, filipinas y pantalones para enfermeras; también vende todo para chefs, como es la camisa, pantalón y el gorro; obviamente tiene uniformes escolares y una gran variedad de mandiles.

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