investigaciones especiales

Dan 10 años de prisión a quien mató a Athos y Tango, perritos rescatistas de Querétaro

  • Benjamín “N” también tendrá que pagar una suma de 2.3 millones de pesos por reparación del daño

Ciudad de México, 23 agosto de 2022(UNIVERSAL).-

En Querétaro, Benjamín “N”, asesino de los perros rescatistas Athos y Tango, tendrá que pasar 10.5 años de prisión por haber ocasionado la muerte de ambos lomitos, así como pagar 2.3 millones de pesos en reparación del daño, de acuerdo con la sentencia dictada este martes por la juez Alicia Basurto García.

Luego de que este lunes encontró culpable a Benjamín de tres delitos, este martes convocó a mediodía para una sesión de individualización para dictar la sentencia aplicable al inculpado.

Por Athos se está contemplando una reparación de 2.1 millón de pesos, por Tango 223 mil 548 pesos, más 12 mil 600 pesos por gastos veterinarios, más de 17 mil pesos por daños psicológicos y 50 mil pesos por daño moral.

Los 10.5 años de prisión corresponden a la pena mínima que se esperaba que se le diera al inculpado, además de que deberá cubrir también una multa equivalente a mil 200 UMAS; es decir, 115 mil pesos.

Agustín “N” fue encontrado culpable de envenenar con salchichas a Athos y Tango, los perros de rescate y asistencia emocional de Querétaro, en un juicio histórico, ya que es el primero que se lleva a cabo en el país por maltrato animal.

A través de sus redes sociales, el equipo USAR (Búsqueda y Rescate Urbano, por sus siglas en inglés) lamentó la pérdida de este miembro de su fuerza.

No existe una forma exacta de describir nuestro dolor, hemos perdido a un compañero incondicional, un especialista que dedicó su vida a servir sin pedir nunca nada a cambio, sus patas marcadas con cicatrices por pisar escombros y aún así continuar en la búsqueda, fueron testigo fiel de su incondicional amor por los humanos”.

Narró que cuando escuchaba la palabra “busca”, Athos se lanzaba a lo desconocido sin pensarlo, sin medir peligro por delante, pero más que verlo como un trabajo, él lo hacía con el corazón, porque quería ayudar a un ser humano, que veía en nuestro compañero una posibilidad de que gracias a su olfato pudiera ser localizado.

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