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¿Conoces el significado del altar del Día de Muertos?

El Día de Muertos es el tiempo en que las almas de los difuntos dejan su lugar de descanso y emprenden el regreso al mundo de los vivos para convivir con sus seres amados, a deleitarse con la esencia de lo que era su comida favorita que se ofrenda en un altar.

CIUDAD DE MÉXICO, octubre 30 (EL UNIVERSAL).-

El Día de Muertos es el tiempo en que las almas de los difuntos dejan su lugar de descanso y emprenden el regreso al mundo de los vivos para convivir con sus seres amados, a deleitarse con la esencia de lo que era su comida favorita que se ofrenda en un altar.

Es una celebración que tiene orígenes prehispánicos, entre los mexicas, zapotecas, tlaxcaltecas, texcocanos, totonacas y demás culturas.

Aquella ceremonia formaba parte de la visión global del universo que tenían los antiguos pobladores de nuestro territorio, que con la llegada de los españoles, aunque se conservó, tuvo modificaciones al incorporar rituales católicos y el traslado de la veneración a los difuntos al calendario cristiano para coincidir con la culminación del ciclo agrícola del maíz, el alimento principal.

El festejo indígena de Día de Muertos incluye ciertas prácticas que han llamado la atención en todo el mundo, como el adorno de tumbas y la realización de altares sobre las lápidas, un acto que es muy significativo para las familias ya que se tiene la firme creencia de que estas guían a los espíritus en su camino de regreso a este plano terrenal.

Para que el retorno de las ánimas sea más fácil, se hace un camino con pétalos de flores de cempasúchil, se colocan velas para iluminar su andar y se instala una ofrenda que debe contener ciertos elementos. El Día de Muertos es una festividad que evoca la presencia viva de los seres queridos que ya no están, a quienes se les invita a un festín exclusivamente preparado para ellos.

«La riqueza de esta manifestación de la cultura mexicana es tan basta que es por esta razón que la Unesco la inscribió en su lista del Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad, definiéndola como una expresión tradicional integradora, representativa y comunitaria», indicó el organismo en 2003, año en el que fue la declaratoria.

Papel picado

_ Simboliza la alegría, pero además representa el viento, uno de los cuatro elementos (tierra, fuego, agua y viento) que debe contener la ofrenda. Los dioses de la lluvia, el agua, la tierra, la agricultura y el Mictlán (lugar de los muertos para los mexicas) eran representados en los altares mediante figuras de papel amate que, con el tiempo, se modificaron hasta transformarse en papel picado con figuras alegóricas a la muerte que se usa en la actualidad.

Pan de Muerto
_ El pan tomó un significado católico pues hace alusión a la Eucaristía; este elemento fue añadido por los evangelizadores españoles. En algunos lugares tiene forma «humana», mientras que los tradicionales recrean los huesos.

Comida
_ En el altar se dejan los platillos y las bebidas favoritos de la persona fallecida para que pueda volver a probar eso que le hacía feliz en vida.

Velas y veladoras
_ Su luz guía a las ánimas hasta su hogar con los vivos e ilumina su camino. En la antigüedad eran pedazos de ocote los que se utilizaban. Ahora se usan velas y veladoras: una por cada difunto.

Agua
_ Además de calmar la sed de las almas, luego del largo trayecto para llegar a su hogar, refleja la pureza del espíritu. Es símbolo de regeneración de la vida y es indispensable para la siembra.

Foto
_ Es una manera de honrar a nuestros seres queridos. En muchos lugares se coloca de espaldas y solo podrá verse el reflejo de su rostro para que sepa que, aunque se le puede ver, ya no existe entre los vivos.

Mantel blanco
_ Simboliza la pureza y sirve para colocar sobre él todos los demás elementos del altar.

Copal e incienso
_ Se usaba desde la época prehispánica para purificar cualquier energía negativa para ahuyentar cualquier espíritu maligno. En la ofrenda ayuda a que el alma pueda entrar a su antiguo hogar sin que exista algún peligro. El incienso no era conocido por los indígenas sino hasta después de la llegada de los españoles, este tiene como objetivo santificar un espacio y enaltecer las alabanzas y oraciones.

Calaveritas
_ Ya sea de azúcar, chocolate, amaranto, yeso o barro, son un recordatorio de que la muerte siempre está presente. Sobre la calavera se coloca un papel con el nombre del difunto.

Flores de cempasúchil
_ Gracias a su aroma, guían a los espíritus para que encuentren su hogar y para que el difunto vea el altar decorado, con gran colorido. En muchos lugares se acostumbra formar un camino de pétalos, para indicar el camino que las ánimas deben seguir. En la época prehispánica se le atribuían poderes curativos.

Altares Monumentales
Devoción en Huaquechula
_ Huaquechula es un municipio del estado de Puebla en donde muchos de sus habitantes arrojan la casa por la ventana en cada celebración de Día de Muertos. Aquí se gastan fuertes sumas de dinero para levantar altares monumentales de varios niveles que alcanzan hasta los cinco metros de altura. Estos se colocan para honrar a las personas que fallecieron durante el año en curso. Los altares son blancos, tienen una estructura piramidal de tres a cuatro niveles y se instalan en la entrada de las casas. En el primer nivel van los platillos que prefería la persona en vida y algunos objetos personales. En los niveles superiores deben ir las imágenes religiosas.

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