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Por segundo día, protestan veracruzanos en CDMX; afuera de la FGR piden liberación de empresario Jhovani Aguirre

  • Señalan que el juez que lleva el caso está bajo el control de jefe del narcotráfico, ignoró pruebas contundentes, videos y demás elementos que evidencian que se trata de una acusación fabricada para encarcelar a un inocente.

Agencias

Ciudad de México. –

Por segundo día consecutivo, trabajadores ganaderos, trabajadores y amigos del empresario Jhovani Aguirre Benítez, realizan una protesta frente a Palacio Nacional, y a las afueras de la Fiscalía General de la República (FGR), para exigir la liberación de su patrón, quien está preso injustamente desde hace poco más de un año, y hoy será sentenciado injustamente.

El pasado jueves comenzó su plantón minutos antes de que diera inicio la conferencia «Mañanera», del presidente Andrés Manuel López Obrador, en el zócalo, donde con pancartas, lonas y cartulinas, piden atención del Ejecutivo por el supuesto encarcelamiento del empresario, a quien le fueron «fabricados» varios delitos, entre otros, el de trata de personas, portación de armas de fuego prohibida, posesión de droga y robo de 2, 500 pesos “a una persona que nunca he visto en mi vida».

Estas maquinaciones judiciales corrieron por cuenta del presunto capo de la droga, Álvaro Sánchez, alias «El Tartamudo», quien mantiene una venganza personal contra Aguirre Benítez, ya que no quiso colaborar con él en su negocio de trasiego de drogas, y juró vengarse, lo cual ha cumplido puntualmente, pero con el apoyo de autoridades corruptas, tanto policiales como judiciales.

Según las denuncias, todo eso fue sembrado en su camioneta el día de su detención, la cual fue ordenada a la policía de la CDMX por Álvaro Sánchez Sánchez, jefe del cártel de los “Hermanos Sánchez”, que operan en el Estado de México, Querétaro, Chiapas, y en Veracruz también cuenta con una red de protección, sobre todo en el sur, dentro de las filas de la Fiscalía General del Estado.

 Según los manifestantes, quienes entregaron un escrito en la conferencia del Presidente, Jhovani Benítez fue encarcelado por una venganza del mencionado delincuente, quien le pidió que le apoyara con sus tractocamiones para «mover droga», a lo que Aguirre Benítez se negó porque, según ha dicho, “yo no me meto en esos negocios sucios”.

Según lo señalado por los manifestantes a las afueras del Palacio Nacional y de la FGR, el delincuente se ha hecho valer del poder y el dinero para pagar a autoridades y que estas mantengan preso a Aguirre Benítez, y ahora hace alarde de ese poder diciendo que tiene controlado al juez de su causa (expedientes l 710/2021, 699/2021 y otros acumulados).

La protesta inició el día de ayer como una medida para frenar la audiencia que celebrará este 4 de noviembre el juez Marco Antonio Fuerte Tapia, quien dictará sentencia, y supuestamente la condena será a pedir de boca del narco, ya que durante la manifestación se denunció que Álvaro Sánchez mandó decir a la familia del detenido, que, si no le entregan propiedades, negocios, tractocamiones y demás bienes, le podrían dar hasta 20 años de cárcel.

Incluso, el jefe mafioso amenazó que, si no acceden a esa demanda, Aguirre Benítez recibirá una pena implacable y además en menos de dos semanas asesinará a varios miembros de su familia.

En el escrito que los manifestantes entregaron en la Presidencia de la República y en la Comisión Nacional de Derechos Humanos (CNDH) Jhovani Benítez desmenuza una larga lista de inconsistencias de su caso: nunca le fue asignado un abogado de oficio, como lo establece la ley; que el vehículo en el que fue detenido no fue puesto a resguardo de la autoridad, ni fueron aseguradas sus puertas y cofre.

Y en medio de todo eso, horas después del aseguramiento irregular de la unidad que manejaba, apareció en su interior mil gramos de droga y un arma de uso exclusivo de las fuerzas armadas que fueron “sembradas”, hallazgos que ahora usados para conseguirle una dura condena, todo bajo el poder corruptor del capo citado.

A las irregularidades que se expusieron en la protesta, y en la misiva entregada al Presidente, se expone que el día de su detención, Aguirre Benítez fue “visitado”, en las oficinas oficiales, por «El Tartamudo» y su hijo, quienes hicieron gala del control que tienen sobre las autoridades, ahí le amenazaron, diciendo que lo iban a refundir de por vida por no haber colaborado en sus negocios de tráfico de drogas.

Además, todo eso quedó en videos que fueron expuestos al juez de la causa, quien ha favorecido ampliamente la posición de las autoridades corruptas aliadas de «El Tartamudo».

Por ello, los manifestantes exigen a las autoridades que sea revisado el caso, que se verifiquen estas supuestas anomalías ocurridas durante todo el proceso, desde la detención, y que se investigue al presunto delincuente, ya que además se encuentra en libertad y causando otros delitos.

Durante las manifestaciones, se mencionó que la familia de Jhovani Aguirre Benítez están amenazados de muerte por parte del capo «El Tartamudo», que además de buscar despojarlos de sus propiedades, quiere asesinarlos como parte de su venganza, por lo que dejaron en claro de que, si algo les pasa, dejan dicho que las amenazas previas salieron de la boca del supuesto narcotraficante Álvaro Sánchez, «El Tartamudo».

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